viernes, 4 de enero de 2013

Implicaciones de una nueva década de crecimiento lento



Estoy leyendo el último trabajo que ha realizado John Mauldin y la verdad que añade muchas pistas sobre lo que puede llegar a ser los años que quedan hasta el fin de la década. 
La tesis de partida es que estamos en una década bajista que comenzó en el año 2000 y que posiblemente llegue hasta el año 2017. 
Para ello se basa en expectativas de crecimiento para los años siguientes medias en el entorno del 1,5 % tal y como anticipó Bill Gross, el jefe de análisis de PIMCO a la sazón el mayor gestor de fondos de renta fija del mundo. Últimamente Gross ha dado el bombazo que está considerando volver a comprar bonos españoles e italianos en su cartera, si no lo ha empezado a hacer ya. Situación que implica que los bonos españoles pueden empezar a tener un comportamiento relativo muy positivo.
Pues bien, la cuestión es qué implicaciones tiene para la bolsa dichas previsiones. Hay un estudio que cita Mauldin que recogemos en este texto y habla de la variación que puede darse del PER (relación entre beneficios estimados por acción y el precio de las acciones, en inglés Price Earning, PE) en base al crecimiento medio de la economía. En este contexto, la bajada prevista para las valoraciones puede ser significativas. 
¿Y porqué se producirán bajadas? La realidad es que para el mercado en su conjunto no puede haber subidas mayores de sus ganancias que la que marca el Producto Interior Bruto. Sí que las puede haber a nivel de compañías individuales, pero no cuando se mira en su conjunto. Hay que señalar que siempre hablamos de incrementos descontada la inflación, por lo que el crecimiento nominal sería superior. Si por ejemplo esperamos un crecimiento anual de un 2 % y la inflación es de un 3 %, el crecimiento nominal del conjunto de las empresas sería de un 5 % aproximadamente.
Allí tenemos los dos componentes más importantes de la expectativa de crecimiento de la bolsa: el crecimiento de beneficios de las empresas y la inflación prevista. Pero la inflación influye en las previsiones que hace el mercado de los beneficios futuros en cuanto a mayor inflación menos valdrá el dinero de mañana. Los inversores invierten en la esperanza de obtener una rentabilidad y esta viene indicada para el mercado por el inverso del PER( 1/PE expresado en porcentaje) de tal manera que si el PE es 23 como es en la actualidad, la expectativa de rentabilidad del mercado de la renta variable es de un 4,35 % (1/23) cifra que podría llegar a considerarse correcta en un entorno de inflación muy baja prevista ( situación que no es el caso dado los efectos que puede tener las políticas de quantitative easing marcadas por la FED) o en un contexto de expectativas de crecimiento fuerte de los beneficios ( situación que tampoco parece la adecuada por las previsiones de crecimiento bajas de las compañías). 
Es decir, los mercados deberían ajustarse desde un modelo basado en valoraciones en un contexto de crecimiento histórico medio ( crecimiento anual de un 3 %) hacia niveles previstos en la próxima década de un 2 %. Según las investigaciones de Crestmont Research, un modelo de crecimiento medio en el entorno del 2 % el mercado ajusta valoraciones a unos niveles de PER entre 5 y 17, aproximadamente. Esto implica que se podría esperar una ajuste de la bolsa americana desde los niveles actuales de valoración de 23 veces beneficio hasta niveles que podrían rondar 15 veces beneficio. Es por ello que el mercado puede llegar a caer en el entorno de un 35 % para ajustarse a las valoraciones comentadas.
Es más Mauldin espera que hasta el fin de la década bajista que nos encontramos se produzca una bajada significativa de mercado para ajustarse a las valoraciones. El problema de esos recortes es que muchas veces se tiende a magnificar esos movimientos provocando mayores caídas que son las que deberiamos aprovechar para comprar. Es decir si vemos niveles de PER de la bolsa americana en el entorno de 15 veces sería momento de plantearse la compra porque si a partir de ese momento sí que entraríamos en una false alcista de mercados porque se esperan avances tecnológicos importantes y la aparición de nuevas aplicaciones que tendría un importante efecto en los mercados. Mauldin en sus libros no habla de cual es la revolución tecnológica que se espera pero que podría estar entre los campos de la nanotecnología, la biotecnología o la energía. 
Mi opinión personal es que el campo que todavía no ha habido avances significativos en los últimos años ha sido precisamente en la energía: si ha habido abaratamiento de los procesos y sobre todo mejoras de eficiencia pero nada significativo respecto a la aparición de grandes inventos de la humanidad, desde que fue inventada la electricidad, el automóvil y el ferrocarril que si supusieron cambios drásticos en la forma de vivir y en la forma de hacer negocios. Es bien sabido que desde los años 80 que se empezó a desarrollar la tecnología informática e internet ha habido avances significativos muchas áreas, pero ninguno que sea considerado como revolucionario. A este tipo de avances se refiere Mauldin que será el determinante de la proxima fase alcista de los mercados.
Por último una matización década bajista implica desde el punto de vista de Mauldin, un periodo mediante el cual se tiende a contraer los niveles de PER, y no implica que esa década bajista suponga una caída de precios. En décadas bajistas se conjuga con fases de importantes alzas como las estamos viviendo ahora. 

1 comentario:

Anónimo dijo...

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