viernes, 13 de enero de 2012

Es momento de valores de alta rentabilidad por dividendo?


Con los bonos en mínimos históricos, las alternativas que ofrecen fuentes alternativas de rentabilidad han estado entre las más populares respecto a los dos últimos años. Hemos visto que la tendencia continuará en 2012 y que los inversores se sentirán confortables invirtiendo en valores con altos dividendos y con un enfoque de rendimiento total.

Desde 1927, los valores de alta rentabilidad por dividendos han rentado un 11 % anual, batiendo al 8 % que han pagado los que no pagan dividendo y resultando al final en una riqueza 8 veces superior. Todavía mejor consiguen estas cifras con una volatilidad menor. Pero las acciones de alto rendimiento solo lo hacen mejor en el largo plazo, así que ¿será 2012 un buen año para acciones de alto dividendo?. Primero, las acciones ofrecen mejor valoración que los bonos. Lo segundo, las compañías de gran capitalización y de calidad se venden con descuento respecto a las más arriesgadas pequeñas compañías. Frente a las pequeñas compañías las grandes soportan mejor un periodo de crecimiento económico bajo.


Las acciones están razonablemente valoradas respecto a los bonos. En los cuatro años anteriores al comienzo de la crisis financiera en Octubre 2007 los inversores invirtieron $875.000 millones en los ETF y en los fondos de inversión. Los fondos de acciones se llevaron un 50 % de cada dólar invertido. Pero en los cuatro años desde entonces, los inversores han evitado los fondos de renta variable invirtiendo el 98 % en fondos de bonos. Es por ello que aparecen atractivas las acciones respecto a los bonos. De hecho, el diferencial entre los bonos a 10 años y la rentabilidad por dividendo no ha sido más atractiva desde los años 50. En aquella época, veníamos de un periodo en que los tipos estaban situados a muy bajos niveles para ayudar al gobierno a financiar la Segunda Guerra Mundial. Durante los 30 años anteriores a 1980, el S&P 500 tuvo una rentabilidad de un 6% anual después de la inflación en comparación con un negativo 2 % anual después de la inflación en los bonos a largo plazo gubernamentales.
Entre las acciones, se prefieren las compañías grandes y de bajo riesgo a las más pequeñas o de mayor precio. El crecimiento económico seguirá siendo bajo por lo que se prefieren evitar acciones de alta beta y aquellas que están bien valoradas esperando un crecimiento fuerte. Pero incluso con un crecimiento bajo las acciones que pagan dividendos van a ser capaces de mantener sus pagos. Los ratios de pay-out, es decir, de dividendos sobre beneficios están por debajo de sus medias históricas por lo que las firmas deberían ser capaces de mantenerlas. Además, las compañías tienen elevados niveles de caja que podrían ser utilizadas para aumentar sus dividendos. Las compañías en el S&P 500 tienen caja equivalente a $296 por unidad del índice, comparado con el nivel de 1.290. La deuda neta ha caído desde $1,058 al final de 2007 a $470 hoy. En otras palabras, si entramos en otra recesión las compañías están mucho mejor preparadas para afrontarla.

Source: Morningstar Analysts
El artículo original lo tiene en este enlace.