miércoles, 25 de mayo de 2011

España y el sistema financiero más sólido del mundo

Estos días estamos teniendo noticias de entidades alemanas y americanas que están devolviendo las ayudas recibidas en su momento por sus respectivos gobiernos para saldar sus cuentas con los contribuyentes. Todavía es pronto para saber cómo acabará el asunto, pero llama la atención la diferencia de calendarios entre unos países y otros.

En el caso español estamos en estos momentos inmersos en la solicitud de préstamos de las cajas al Frob y en el proceso de acudir al mercado para reequilibrar el capital que según las últimas normas han de alcanzar.

Pues bien mientras en el año 2008 muchos países se dedicaban a ayudar a entidades con dificultades, este es un extracto de lo que iba pavoneando nuestro presidente que en lugar de atajar el problema daba lecciones a todo el mundo de la fortaleza del sistema financiero: son frases entresacadas de un artículo de El Economista nueve días después de la caída de Lehman Brothers. Es decir momentos que la crisis ya hacía más de un año que había comenzado. Esa es la diferencia entre un buen gestor y uno malo. Los nuestros casi han tardado tres años en abordar el problema de las cajas, primero con mínimas reformas o ayudas vía avales hasta que se ha tenido que hacer lo inevitable mucho más tiempo después cuando ya hay muchas entidades que han devuelto las ayudas total o parcialmente.

Con razón pasará a la historia este gobierno como el peor de nuestra democracia de los que hemos tenido hasta ahora. Esto es todo lo que se decía entonces. El observar lo que Zapatero decía entonces y los resultados que se han obtenido es una señal inequívoca de lo primero que tiene que hacer un gestor ante un problema es actuar y reconocer su situación para poder tomar las medidas necesarias.


El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró que España recuperará "pronto" la senda de su crecimiento potencial, gracias, entre otros factores, a sus cuentas públicas saneadas y a que "quizá cuenta con el sistema financiero más sólido de la comunidad internacional". Además aseguró que España "quiere ser un buen amigo de EE UU"

El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, aprovecha su visita a Nueva York, donde ha acudido para participar en la reunión de Alto Nivel sobre Objetivos de Desarrollo del Milenio y de la Asamblea General de Naciones Unidas, para explicarle a empresarios estadounidenses la situación económica española.

Una sólida economía

"España recuperará pronto la senda de su crecimiento potencial", ha asegurado Zapatero, quien ha afirmado que esto será posible gracias, entre otros factores, a las cuentas públicas saneadas y a que "quizá cuenta con el sistema financiero más sólido de la comunidad internacional".

En el acto estaba organizado por la Cámara de Comercio de EEUU en España, con directivos de multinacionales y bancos de inversión americanos que emplean en España a cerca de 33.000 personas.

Ante ellos, y a pesar de su optimismo sobre las buenas perspectivas de la economía española, reconoció también los dos "problemas" del modelo español: el "exceso" del sector inmobiliario y el elevado déficit exterior.

Superar a Francia

"Hemos superado la media europea y a Italia, cosa que deprime mucho al primer ministro (Silvio) Berlusconi; pero nuestro objetivo es superar a Francia en tres o cuatro años, y esto no lo quiere ni oír nuestro amigo (Nicolas) Sarkozy", bromeó Rodríguez Zapatero.

Ante los altos directivos de empresas como Pfizer, IBM, Hewlett Packard, Microsoft, Xerox, Boeing, General Dynamics, Philip Morris, Dow Chemical, Google, Merrill Lynch, Bank of America o Citigroup, describió a España como "un país joven, con una visión positiva de sí mismo y de su futuro".

Pero tras el rápido crecimiento, añadió, llegó el "frenazo" en el crecimiento por la crisis del sistema financiero internacional y por la presión del alza de los precios de la energía.

Debilidades del modelo español

Entre las debilidades del modelo español destacó la gran expansión del sector inmobiliario de los últimos años. Tenemos un sector inmobiliario fuerte que ha sufrido un frenazo, y, sin embargo, no tenemos hipotecas 'subprime'", recalcó Zapatero en relación a las hipotecas de alto riesgo consideradas como uno de los factores desencadenantes de la actual crisis financiera mundial.

Entre los puntos fuertes mencionó la solidez del sistema financiero, que Rodríguez Zapatero vinculó a que España cuenta con un sistema de supervisión de calidad.

Tras señalar que el sistema español cuenta con los mejores datos de eficiencia y rentabilidad y con niveles de solvencia y provisión muy elevados, "superiores a los de cualquier sistema financiero", elogió al Banco de España, que ha ejercido su control sobre la banca "con rigor y con una exigencia superior a la de cualquier otro banco central".

Soluciones del Gobierno

"Tenemos los sindicatos más comprometidos con las reformas de todos los países europeos", manifestó. El jefe del Ejecutivo repasó también las "medidas prudentes" que su Gobierno ha adoptado ante la crisis, para apoyar a las familias con deducciones fiscales y facilitar liquidez a las empresas.


En ese contexto, se mostró convencido de que se recuperará pronto el potencial de crecimiento económico, situado en torno al 3 por ciento, y se comprometió a aprovechar la solvencia del sistema financiero y de las cuentas públicas para profundizar en las reformas estructurales necesarias.


martes, 17 de mayo de 2011

El profesor Shiller señala una cuasi década perdida

Me ha resultado interesante este artículo que habla de la opinión del profesor Schiller, sobre el futuro de los activos financieros en la próxima década. Respecto a las acciones vaticina una triste década con rendimientos en el entorno de un 2-3 % anual. Solo vaticina un buen comportamiento de las tierras de cultivo que espera retornos más elevados aunque no se citan cuántos porque dice que son de los pocos activos inmobiliarios que no han caído en precio. Bueno lo que exprese el profesor Schiller de Yale University tiene mucho que indicar, ya que sus métodos de valoración, dentro del entorno académico, son los que son más fielmente seguidos y que se ajustan más a la realidad de los resultados. Su método de valoración de la bolsa en base a los beneficios de los 10 últimos años es una de las mayores contribuciones realizadas. En ella mide el Per ajustado a la inflación como medida de comportamiento de los activos de renta variable en los próximos diez años: es decir el precio ajustado a la inflación dividido por la media de 10 años de beneficios ajustados a la inflación. El rendimimento lo obtiene reinvirtiendo dividendos, por lo que la expectativa de beneficios en muchos mercados se puede limitar al dividendo recibido con la volatilidad propia de los mercados financieros. Por lo tanto tenemos ante nosotros una década prácticamente perdida.

Lo que si es un hecho es que no lo está diciendo cualquiera: un economista que predijo la caída de los mercados financieros en el año 2000 y el fin de la burbuja de los activos inmobiliarios al expresar que a largo plazo los precios se deben ajustar a la inflación de los componentes de la construcción. Esperemos que dentro de 10 años estemos aquí para poder constatar los resultados.


Special Report

Market Intelligence

Green acres best bet for making green, Yale's Shiller says

Limited supply will drive prices of farmland up over the next decade; stocks will come a-cropper


May 16, 2011 2:43 pm ET

With the exception of farmland, investors should keep their expectations for investment returns low for at least the next 10 years, according to Robert Shiller, an economics professor at Yale University.


Speaking during an opening session of the Investment Management Consultants Association's annual conference in Las Vegas, Mr. Shiller said he expects stocks to gain a mere 2% to 3% annually over the next decade.

In his presentation, Mr.Shiller, well known for his S&P/Case-Shiller Home Price indexes, illustrated how farmland participated in the real estate bubble from 2000 to 2005, but did not fall in stride over the past few years.

“My only bullish call is farmland,” he said.

The reason farmland has held much of the gains that it built up during the real estate bubble, he said, is because, unlike housing, there is a limited supply.

“A single logical error that people make when buying a home is that they think buying a home is the same as buying land,” he said. “But in the total price of a house, only 20% is the land.”

Mr. Shiller also covered some of the driving forces behind the financial crisis, which he described as the worst financial crisis since the Great Depression.

“Even at this point, with the recession technically over, we are in the worst financial shape we've been in since the Great Depression,” he said.

Mr. Shiller mentioned the usual suspects in explaining the crisis, including relaxed lending practices, a disproportionate percentage of subprime loans, weak regulatory oversight and a government policy that encouraged more mortgage lending.

But the real question people should be asking, he said, is why we ended up in that position to begin with?

“You can't just blame the regulators, because people weren't calling for regulators to do something about it during the housing boom,” he said.

In terms of his generally gloomy investment outlook, Mr. Shiller calculated the real unemployment rate — including the unemployed, underemployed, as well as those people that have been forced into early retirement — at 15.9% or about one-sixth of the adult population in the United States.

The downward trend of the latest consumer confidence data also should be recognized, he added.

“It worries me because if people don't have confidence, they don't spend money,” he said.

Mr. Shiller also pointed out that the homebuilding industry, and probably the banking industry, actually started feeling the pressure at least two years before the start of the financial crisis in 2007.

According to his research, consumer traffic at real estate properties started to fall dramatically in 2005, and that was followed by a dramatic decline in housing permits.

“It was almost like somebody blew a whistle that only dogs and homebuyers could hear,” he said.